Radiografía 8M: Mujeres en logística y la brecha pendiente
Mientras la participación laboral femenina en el sector se mantiene en un 18,2%, la formación técnica ya alcanza un 53% de mujeres, revelando una base sólida de talento.
La logística aporta aproximadamente el 4% del PIB nacional y posee un impacto multiplicador: por cada unidad de aumento en la producción logística, la producción total de la economía se incrementa en 2,5 veces. Esto evidencia la profunda dependencia de todas las industrias hacia un sector cuyo desempeño incide directamente en los costos, la productividad y la continuidad operacional de Chile. En el marco del 8M, este contexto hace necesaria una pregunta clave: ¿cuál es la realidad del sector en términos de participación femenina?

Evolución y diversidad del sector
Según el análisis de Conecta Logística, basado en los datos más recientes del SII disponibles en el Observatorio Logístico, la tendencia desde 2018 muestra avances graduales pero aún acotados. La participación femenina en las empresas del rubro pasó de un 16,7% en 2018 a un 18,2% en 2024, manteniéndose estable en torno al 18% durante los últimos tres años. En el caso de la fuerza laboral del transporte de carga pesada, en 2024 sólo el 3% de las licencias de tipo A4 y A5 fueron entregadas a mujeres.
Esa brecha se entiende mejor al mirar la composición del empleo del sector. La mayor cantidad de trabajadores formales está en el transporte carretero, que concentra cerca de dos tercios del total y que en 2024 registra 14% de participación femenina. Es decir, aunque existan segmentos con mayor participación femenina, el promedio sectorial queda fuertemente condicionado por el eslabón más masivo y, al mismo tiempo, de los más masculinizados. En contraste, otros subsectores de la logística muestran escenarios distintos: agenciamiento un 40%, almacenamiento llega a 34%; transporte aéreo marca 30%; marítimo con 18%; ferroviario, 16% y por tuberías 9%; mientras que otros servicios un 23%. A su vez, al considerar la clasificación del SII por tamaño de empresa, la mayor participación se observa en la categoría de empresas de mayor tamaño (ventas anuales superiores a 1.000.000 UF), donde alcanza un 25%. En consecuencia, la logística no es una sola realidad, sino un sector con dinámicas diversas según el tipo de actividad y el tamaño de las empresas.
El potencial en la formación e iniciativas en acción
La radiografía se completa al observar la formación académica, donde se proyecta el futuro del rubro. En la Enseñanza Media Técnico Profesional, la especialidad de Administración mención Logística cuenta con cerca de 7.300 estudiantes; al 2024, el 53% corresponde a mujeres, según datos del MINEDUC revisados por Conecta Logística. Datos del Consejo Nacional de Educación (CNED) disponibles en el Observatorio Logístico indican que, en 2024, la participación femenina en carreras logísticas fue del 44% en centros de formación técnica e institutos profesionales, y del 43% en universidades.

Aquí aparece la oportunidad: mientras el empleo todavía refleja una brecha, la formación ya muestra una base femenina sólida. La pregunta es cómo convertir ese potencial en más mujeres trabajando y creciendo en logística. En esa línea, ya existen iniciativas destacadas en Chile; por ejemplo, en la última versión del Premio Nacional de Logística, la categoría de equidad de género reconoció a Servicios Mineros Mintral por su iniciativa “Mujeres en movimiento”, estructurada en cuatro pilares: atracción, desarrollo, beneficios y cultura.
En paralelo, iniciativas como ‘Más Mujeres Conductoras en Logística’ abordan la baja participación femenina en el transporte de carga mediante la articulación de becas para la obtención de la licencia profesional A5 y la gestión de plazas laborales en empresas del sector. Este programa, impulsado por la colaboración entre instituciones públicas y privadas, es un ejemplo concreto de cómo abordar desafíos complejos en materia de género en la industria.
Asimismo, son destacables los esfuerzos de organizaciones como WINS Chile y WINLOG por potenciar el trabajo en red y el liderazgo femenino en el sector de logística.
El reto está planteado: sumar acciones concretas para una logística más inclusiva. ¡Este es un desafío de todos!